Tu calor

    El despertador suena, a lo lejos. Intento acallarlo confundiendo su vibración con la de tu cuerpo. Busco con mis dedos los tuyos, Pero no hay nada. Ni tus mejillas, ni tu lengua, ni el pozo de tus ojos, Donde me ahogo al expiar pecados mientras gimo. Sólo queda tu calor, Y el despertador no... Seguir leyendo →

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