Equivocarse

Equivocarse-y-aprender

 

En ocasiones soy un laberinto de idas y venidas, de decisiones erróneas tomadas cuando la desesperación me nubla la inteligencia.

Pero me gusta equivocarme y más aún el instante posterior, cuando comprendo que a veces se gana, y otras se aprende, y que aprendiendo comprendo quién ser y quién no ser.

Aprender el arte de la fortaleza desde la sensibilidad, denominada por los ignorantes debilidad.

Se nos tilda de débiles a aquellos que nos emocionan las emociones, a aquellos que necesitamos expresar para no reventar por dentro o a quienes empatizamos absorbiendo como una esponja los sentimientos ajenos.

Decidí seguir siendo sensible aunque en ocasiones salga mal parada, dañada y resquebrajada, a pesar, de que, a veces, en momentos bajos, soy consciente de su semejanza a una tortura. Sólo entonces deseo volverme fría e insensible, ponerme una armadura, esquivar los golpes, pero cuando elijo a alguien como modelo a seguir y le veo sus ojos distantes, secos, sin brillo emocional, cambio instantáneamente de idea.

Me quedo con lo que soy, me acepto, con mis cicatrices, mis indecisiones y el deseo infinito de seguir equivocándome, para aprender y evolucionar, dando igual la meta o el destino, simplemente continuar, sin miedo, sin el deseo de ser otra, únicamente ser.

Anuncios

9 responses to “Equivocarse

  • Estate un rato

    Muy bonito y acertado.
    Saludos,
    Antonio

    Me gusta

  • Aljana

    Muchas gracias por tu visita y por tus palabras.
    Más para ti.

    Me gusta

  • Gonzalo

    Equivocarse es tan natural como respirar. No es necesario tener la inteligencia nublada para errar, nos podemos equivocar incluso por azar.
    Las emociones no nos hacen débiles, el problema es cuando no somos capaces de manejarlas. Y, probablemente, al aceptarnos como somos demos un paso hacia poder conseguirlo.
    Discrepo contigo (no será la primera vez según recuerdo), a mí no me gusta equivocarme aunque sé que seguiré haciéndolo.
    Quizás ya no me importe tanto como antes, será la ventaja de llegar a viejito tortuga.

    Un saludo.

    Me gusta

  • Toro Salvaje

    Desbordas inteligencia emocional.
    Disfruta de ello.

    Besos.

    Me gusta

  • Aljana

    Para Gonzalo:

    Hola abuelito tortuga! El paso de los años es sabio, por cierto, años hacía sin saber ti. Me alegra “verte” de nuevo por estos lares. Suelo equivocarme cuando mi mente se nubla porque es la única ocasión en la que me doy el gusto de tomar decisiones que en situaciones normales no haría y eso tiene un margen de probabilidades de error bastante grande.

    Estoy de acuerdo contigo, las emociones no nos hacen débiles pero mucha gente lo confunde y trata a quien muestra sus emociones como si fuera un ser inferior. El paso del tiempo te ayuda a restarle importancia o a cambiar hasta convertirte en uno de ellos, yo opto por lo primero y deseo no cambiarlo nunca.

    Más saludos para ti.

    Para Toro Salvaje:

    Agradezco mucho tu comentario y desearía opinar lo mismo que tú. Creo que malgasto demasiado tiempo pensando y a la vez la única forma de mejorar es hacerlo, menuda encrucijada.

    Más besos para ti. Cuídate.

    Me gusta

  • Gonzalo

    Es que te has tirado unos años con el quiosco cerrado. 😉

    Me gusta

  • Aljana

    Eso es cierto ;P

    Me gusta

  • Gonzalo

    Así que bienvenida de nuevo. 🙂

    Me gusta

  • Aljana

    Muchas gracias.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: