Amamantar

Llegaste, y al contemplarme, tus ojos rebosantes de incertidumbre se precipitaron desde sus órbitas y me preguntaste: ¿Qué demonios haces? Y  yo te dije: “Amamantar” Al ver que no entendías que mis pechos estuvieran fuera de lugar me giré y desaparecí tras la cornisa. Fue entonces, cuando aquel ángel me llenó los rizos de incertidumbre... Seguir leyendo →

Anuncios

Sobre el puente

Una vez ví asomarse tras la ventana una vida que intuía y deseaba como mía. Una vez conseguí un beso prolongado inyectado de caricias y sexo alocado y sin prisas. Una vez posaste tus labios sobre mis blancos senos eternamente ocultos al sol. Una vez huí de un cordero con piel de lobo envalentonado. Pero... Seguir leyendo →

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: