Entre tinieblas

A través de las tinieblas llegué hasta a ti. Desvanecida y deshecha de un amor ya caducado, comencé a leer tus letras de las que creí comprender todo el universo del que una vez quise escapar. El único momento del día en el que puedo ser yo misma, es cuando estoy sola, alejada del bullicio... Seguir leyendo →

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Sirveme tus miedos

Sírveme tus miedos, entrégame las tinieblas que enfrían aquella belleza que, estúpida y miedosa, partió entre brumas escondida en el camarote de un cadavérico velero. Introduce lo que azota tu espíritu de niño adormecido entre la telaraña de mis piernas y haré que lo que ahoga tu garganta desaparezca mientras esperamos la llegada del ángel... Seguir leyendo →

Con la mirada perdida

Caminaba por el margen derecho del asfalto fijándome en todos los espléndidos y veraniegos transeúntes cuando, según alzaba los pies para continuar, sentí que mis ojos se convertían en un objetivo que capturaba a todos los figurantes que pasaban a mi alrededor a cámara rápida, mientras ella, la de mirada perdida, se mantenía quieta, decorada... Seguir leyendo →

Tarde

Tarde lluviosa en gris cansado, y sigue el caminar. Los árboles marchitos. Mi cuarto, solitario. Y los retratos viejos y el libro sin cortar... Chorrea la tristeza por los muebles y por el alma. Quizá no tenga para mí Naturaleza el pecho de cristal. Y me duele la carne del corazón y la carne del... Seguir leyendo →

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