Medir el Tiempo

Reloj

¿ Cómo se mide el tiempo?

Yo no lo mido ni en segundos, ni en horas, ni en años.

Lo mido con tus suspiros al acariciarte, cuando te estremeces de gozo, con las lunas llenas a través de una cortina gélida y roída.

Lo mido al observar mis manos, comprobando que se van llenando de mapas hechos de piel y venas, marcando rutas que no se a dónde me llevarán ni si habrá alguna de retorno.

¿ Acaso no es eso el tiempo?

¿ No es algo que según va pasando nos va mostrando el camino que nos queda y el que dejamos atrás?

¿ Quién me guiará para aceptar que cuanto más sienta, sufra, ría y llore menos de todo ello me quedará?

Y eso es lo que somos, figuras cambiantes, creaciones de barro barato, regando nuestras huellas con esencia impúdica.

Vamos oxidándonos, agrietándonos ante Crono, haciéndole ofrendas de sangre y miedo, sudor y lágrimas.

¿ Pero qué sucede con el espíritu?

Mi alma va contracorriente, mis articulaciones se atrofian, pero ella me pide jugar más y más… insaciablemente.

Los labios se entumecen ¡pero quiero más risas!

El estómago se desfigura ¡pero quiero ser amante!

En mi rostro se están esculpiendo profundos surcos difíciles de franquear incluso por los mejores atletas.

El tiempo, el cuerpo, el alma y el espíritu.

Un rey y tres caballeros errantes y desvergonzados, que hacen de mi lo que se les antoja, condenándome al exilio del Universo, fuera de las fronteras de lo divino, consiguiendo borrar sin clemencia el rastro de los océanos que una noche bañaron mis entrañas.

Aljana.

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One response to “Medir el Tiempo

  • Marcos

    Un reloj de amor hay en tu pecho
    que mide el instante
    vigila el momento
    que paso contigo
    que estoy en tu lecho
    anota el instante
    me habla y ya siento
    los segundos que componen cada aliento

    Un reloj de amor hay en tu pecho
    Te quiero a en punto
    a y media un beso
    agujas con dedos
    recorren mi cuerpo
    esfera y placer
    piel en vez de acero
    son las diez y diez
    soy tu prisionero

    Un reloj de amor hay en tu pecho
    no indica hora
    tan sólo el momento
    tictác de latidos
    que atrasan mis miedos
    puntuales miradas
    castaño es el cielo
    cuanto más me quieres
    yo menos lo entiendo.

    Un reloj de amor hay en tu pecho
    que me da la vida
    me hace relojero
    doce son los sueños
    veinticuatro versos
    muñeca desnuda
    sin tí es la tortura
    donde asoman huesos

    Un reloj de amor hay en tu pecho
    donde hallo reposo
    aunque pase el tiempo
    nunca llego tarde
    pues me llevas dentro

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