Una vez ví asomarse tras la ventana una vida que intuía y deseaba como mía.
Una vez conseguí un beso prolongado inyectado de caricias y sexo alocado y sin prisas.
Una vez posaste tus labios sobre mis blancos senos eternamente ocultos al sol.
Una vez huí de un cordero con piel de lobo envalentonado.
Pero sólo esa vez lo fui todo, lo tuve todo.
Ahora no soy más que unos pulmones que respiran,
una boca que tiene sed,
una cabeza que se rige por el palpitar de un pecho temeroso.
No soy más que restos…
…los restos de una sombra frágil y tímida,
oculta tras el cableado de un puente lleno de cagadas de pájaro.
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5/12/10 at 21:16
Has regresado… Ha sido un periodo de tiempo muy largo. Me alegro.
Besos
7/12/10 at 0:42
Sí, estoy por aquí de nuevo, otra ida y venida más. Me alegra mucho saber de ti.
Un besazo.